El Instituto Vaca Muerta abrió el 16 de marzo de 2026 con una meta ambiciosa: formar 15.000 operarios en cinco años, unos 3.000 por año. Siete meses después ya certificó a 500 jóvenes. Pero solo el 3%, unas 15 personas, consiguió trabajo en la industria. El dato lo dio Horacio Marín, presidente de YPF, al cierre de la AOG Patagonia 2026.
La explicación está en el nivel de actividad. De los 15 sets de fractura de la cuenca, 4 están parados, y en julio llegaron a ser 7. Según Luciano Fucello, de NCS Multistage, la capacidad ociosa de bombeo ronda el 30%. Con equipos sin usar, las empresas de servicios no arman cuadrillas nuevas: cubren los puestos con gente experimentada que rota entre contratistas. Y con sueldos de operario de fractura de entre $7 y $9,8 millones brutos por mes, nadie quiere sumar personal sin un contrato firmado que lo respalde.
El consultor Roberto Lino Blanco aclara que el 3% no es un fracaso del instituto, sino un reflejo de la cuenca. Espera que la demanda suba desde enero de 2027, con el Plan Gas, el oleoducto VMOS y el GNL, y que noviembre y diciembre sean meses de preparación. Su advertencia: formar a un operario lleva meses, y activar una cuadrilla, semanas. Si se espera a que llegue la demanda para contratar, el próximo cuello de botella puede ser la mano de obra.
Blanco propone que las operadoras publiquen cuántos equipos van a necesitar y cuándo, que haya una bolsa de trabajo visible para los egresados y que se mida mejor cuántos consiguen empleo. YPF, por su parte, tiene 1.200 incorporaciones previstas.
🔗 Fuente: Más Energía (LM Neuquén)