Las dos monoboyas del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya están en el puerto de San Antonio Este, en Río Negro. Pesan 272 toneladas cada una, miden 15,3 metros de diámetro y las fabricó la holandesa Bluewater. Viajaron desde Emiratos Árabes Unidos, cruzaron el Estrecho de Ormuz y dieron la vuelta por Sudáfrica.
Son boyas de tipo CALM y se van a anclar, con seis anclas de alta capacidad cada una, a 7 kilómetros de la costa de Punta Colorada, en el Golfo San Matías. El crudo llegará desde Allen por el oleoducto, saldrá al mar por perforación horizontal dirigida a unos 700 metros de la costa y, a través de un colector submarino (PLEM) y mangueras flexibles, alimentará a las boyas.
El salto es de escala: el sistema permitirá cargar buques VLCC, superpetroleros de hasta 2 millones de barriles por viaje, algo que la Argentina nunca tuvo. "Es un componente estratégico de la infraestructura de exportación", dijo Gustavo Chaab, CEO del proyecto.
En la misma costa avanza el otro proyecto que cambia el mapa: arrancaron las excavaciones del gasoducto San Matías, de 472 kilómetros, que llevará el gas de Vaca Muerta a los buques de licuefacción de Southern Energy. Petróleo y GNL van a salir al mundo por Río Negro.
🔗 Fuente: Diario Río Negro · EconoJournal