Neuquén obligó a la operadora Fluxus a abandonar de forma definitiva 208 pozos productivos que quedaron dentro de la trama urbana de Neuquén capital y Plottier. La exigencia fue una condición para aprobar el traspaso de tres áreas de Pluspetrol a la empresa brasileña, del grupo J&F: los bloques Centenario 1, 2 y Centro.
El plazo es de cinco años y el orden lo define la urgencia: primero los pozos más antiguos y los que están en las ubicaciones más comprometidas, cerca de escuelas, chacras y barrios. Los trabajos ya empezaron en la zona de Bajada de Maida, donde hay 17 pozos.
El costo lo paga la operadora. Abandonar un pozo de manera segura cuesta entre USD 150.000 y USD 250.000, lo que lleva el total a unos USD 50 millones. El procedimiento consiste en sellar el pozo para que la presión del interior no llegue a la superficie y para eliminar el riesgo de contaminación del suelo y de los acuíferos.
El ministro de Energía de la provincia, Gustavo Medele, explicó que el requisito fue "no negociable" al momento de aprobar la cesión, y que a la provincia no le interesa que esos pozos sigan en producción.
🔗 Fuente: Diario Río Negro